CHABA: una pieza que une El Impenetrable con Buenos Aires
Una colaboración entre Emprendedores por Naturaleza y Soy Obra que reúne diseño, saberes artesanales y nuevas oportunidades para las comunidades del monte chaqueño.
Así nació CHABA, una pieza creada en colaboración entre Emprendedores por Naturaleza y Soy Obra, que une el diseño contemporáneo de Buenos Aires con los conocimientos y las técnicas artesanales de las tejedoras de El Impenetrable chaqueño.
Detrás de su creación hay meses de trabajo compartido, conversaciones, pruebas, aprendizajes y, sobre todo, muchas ganas de construir algo juntas.

Dos miradas, una creación compartida
La idea comenzó con una propuesta de Leila, diseñadora de Soy Obra, y tomó forma a partir del trabajo de Belén Molina, artesana y tejedora de El Impenetrable, quien aportó sus conocimientos sobre el tejido, los materiales y las técnicas de teñido artesanal.
Desde el principio, la intención fue que no se tratara simplemente de un diseño encargado para su confección, sino de un verdadero proceso colaborativo, en el que ambas pudieran aportar sus ideas, conocimientos y experiencias.
A pesar de los kilómetros que las separaban, Leila y Belén fueron construyendo la pieza a través de videollamadas, mensajes, fotografías y videos de WhatsApp. Compartieron muestras de tejidos, propuestas de diseño, combinaciones, posibles usos y resultados.
Hubo pruebas, cambios, errores y nuevos intentos. Cada decisión fue parte de un intercambio que permitió encontrar soluciones y descubrir posibilidades que ninguna de las dos hubiera imaginado por separado.
Para Belén, además, fue una experiencia muy especial:
“El proceso me encantó y lo disfruté mucho. Es la primera vez que trabajé con una diseñadora y es algo que desde que empecé a tejer me gustó y soñaba con poder hacer algo parecido. La parte que más me gustó es el diseño y poder ayudar a Leila”.
El resultado es una pieza versátil, con múltiples formas de uso, que combina distintas técnicas y refleja la identidad de quienes participaron en su creación.

El valor de los procesos y los encuentros
Para Leila, la experiencia fue mucho más allá del resultado final.
“Fue sumamente enriquecedora, nutritiva, sorpresiva, expansiva. Fue realmente una experiencia súper distinta y muy sorpresiva porque no esperaba que fuera tan hermosa”.
La distancia entre Buenos Aires y El Impenetrable también implicó aprender a trabajar con otros tiempos, reconocer diferentes maneras de hacer y encontrar un ritmo compartido.
“Fue reconocer que las velocidades son distintas y que esas velocidades ocultan algo que es muy propio”.
En ese intercambio, el proceso se volvió tan importante como la pieza misma. Cada muestra, cada conversación y cada modificación fueron construyendo un vínculo de confianza y aprendizaje mutuo.
Como lo resume Leila con una imagen muy sencilla:
“Es como un buen guiso, ¿no? Se cocina con su tiempo y el resultado termina siendo espectacular”.


Un trabajo en equipo que atraviesa territorios
Para que esta colaboración fuera posible, también fue fundamental el trabajo de quienes acompañaron y articularon el proceso.
Guada Molinaro estuvo a cargo de la gestión y coordinación logística en territorio, acompañando el trabajo con Belén y facilitando el intercambio entre El Impenetrable y Buenos Aires.
Martina Cassiau, desde Buenos Aires, acompañó la gestión y coordinación del proyecto, contribuyendo a que las distintas etapas pudieran avanzar y las ideas se transformaran en una pieza concreta.
Este trabajo de articulación permitió acercar realidades, necesidades y posibilidades distintas, respetando los tiempos y las particularidades de cada parte.
Guadalupe agregó que «Este intercambio fue una experiencia hermosa y muy gratificante. Poder Acercar este tipo de oportunidades a mujeres del impenetrable que sueñan con superarse y trabajar revalorizando su cultura y el monte chaqueño es algo muy enriquecedor.
Sin dudas los aprendizajes fueron muchos y apostamos a que el arte del monte siga llegando a todo el país a través de personas, como Leila en este caso, que se animan a confiar en las personas, los procesos y sus tiempos, para lograr piezas de un valor incalculable.«
Un encuentro para compartir el proceso
El recorrido de CHABA culminó con un encuentro de lanzamiento en el Patio del Liceo, en Buenos Aires, donde presentamos la pieza junto a Soy Obra. A través de un conversatorio, compartimos en primera persona cómo fue el proceso de creación, los desafíos, los aprendizajes y las experiencias detrás de esta colaboración. Una oportunidad para encontrarnos, intercambiar miradas y celebrar el trabajo realizado en conjunto.

Crear nuevas oportunidades para conservar el monte
En Emprendedores por Naturaleza creemos que la conservación del monte nativo y el desarrollo de las comunidades que lo habitan pueden ir de la mano.
Por eso, buscamos acompañar emprendimientos locales, fortalecer los oficios y saberes tradicionales y generar nuevas oportunidades para que sus productos lleguen a otros espacios y públicos.
Colaboraciones como CHABA permiten que el trabajo de las artesanas trascienda su territorio, encuentre nuevas posibilidades de diseño y comercialización y sea reconocido por su valor cultural, creativo y productivo.
Al mismo tiempo, nos invitan a descubrir la riqueza de El Impenetrable: no solamente su biodiversidad, sino también las personas, las historias y los conocimientos que forman parte de ese paisaje.
Cada nueva oportunidad de trabajo vinculada a los recursos y saberes locales puede contribuir a construir alternativas de desarrollo compatibles con la conservación del monte.
Una experiencia que queremos multiplicar
CHABA es el resultado de un encuentro entre personas que se animaron a crear juntas, compartir sus conocimientos y aprender unas de otras.
Pero también es el comienzo de algo que esperamos pueda seguir creciendo.
Como expresó Leila:
“Me encantaría que esto sea sustentable, en el sentido de que podamos seguir sosteniendo esta producción y que se pueda repetir”.
Y agregó:
“El pedido es que la producción de trabajo se sostenga, se multiplique”.
Porque detrás de cada pieza hay mucho más que un producto: hay tiempo, trabajo, creatividad, vínculos y nuevas posibilidades para las comunidades de El Impenetrable.
CHABA une el monte con Buenos Aires, pero sobre todo une personas, saberes y formas de crear. Una experiencia que nos recuerda que, cuando trabajamos en conjunto, podemos construir nuevas oportunidades para las personas y para la conservación de la naturaleza.
Artesanas: Belen Molina y Aurelia Soraire
Diseñadora: Leila Tanuz
Fotografías: Agustina Miguens


